Hoy la mujer vive bajo muchas presiones, se requiere de ella multiples facetas. No solo debe estar a la vanguardia en lo laboral y profesional, sino que no debe olvidar su trabajo prioritario y fundamental en cuanto a su desempeño en el hogar y en la crianza de sus hijos.
Considerando además que en estos tiempos se sobredimensiona el valor de la imagen y lo estetico por sobre lo espiritual necesitamos reafirmar como nunca que lo esencial radica en el interior de su ser.
Por ello, que en el espacio de Un tiempo para nosotras nos gozamos de la fraternidad entre unas y otras aprovechando la ocasión para distendernos en medio de tanto vértigo, siendo nuestro objetivo principal adquirir instrucciones basadas en la Palabra de Dios que nos edifique y nos enriquezca como mujeres cristianas viviendo en el nuevo milenio.